{"id":81,"date":"2018-06-10T14:15:57","date_gmt":"2018-06-10T14:15:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.enriquemoreno.com\/?p=81"},"modified":"2019-06-25T06:09:16","modified_gmt":"2019-06-25T06:09:16","slug":"introduccion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.enriquemoreno.com\/index.php\/2018\/06\/10\/introduccion\/","title":{"rendered":"Las vi\u00f1etas del perezoso"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">Hace ahora muchos a\u00f1os tuve que ir al psiquiatra. En honor a la verdad, me llevaron al psiquiatra. Un buen amigo, con el que entonces ten\u00eda (y remarco el pret\u00e9rito) una relaci\u00f3n quasi fraternal, tras un singular viaje a Padova, me llev\u00f3 a rastras. Pero deb\u00eda estar tan mal, que apenas opuse resistencia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">Me result\u00f3 de gran ayuda. En honor a la verdad, cambi\u00f3 mi vida, al menos durante diez a\u00f1os. Luego volv\u00ed a las andadas, pero esa es otra historia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">Aunque imagino que no suele ser habitual, nos hicimos amigos. O eso cre\u00ed entonces.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">No s\u00e9 porqu\u00e9, porque nunca se lo pregunt\u00e9, pero un d\u00eda, cenando en mi casa, casualmente con el amigo quasi fraternal, al ofrecerles escuchar algo de m\u00fasica, sin vacilar, me pidi\u00f3 una canci\u00f3n determinada, esa cuya letra es un canto a la amistad. Y yo le cre\u00ed. Y durante un tiempo disfrut\u00e9 de la amistad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">Una noche, entre bandeja y bandeja de marisco, marisco que, por supuesto, pagaba yo, me pidi\u00f3 que escribiera un libro. Y me propuso el tema: la historia de mi vida y el rosario de vivencias y an\u00e9cdotas que le hab\u00eda contado durante la terapia. Terapia qu\u00e9, por cierto, ya hab\u00edamos dado por finalizada. De ah\u00ed las mariscadas. Y las confidencias, claro. Al principio, lo confieso, me pareci\u00f3 una broma cari\u00f1osa. Ya sabes, tu terapeuta, ahora tu amigo, se esmera en que te llegue un mensaje de complicidad. Pero no pens\u00e9 que fuera en serio. Al final de la segunda botella insisti\u00f3. Totalmente en serio. Le dije que s\u00ed, para cambiar de tema. Siempre es inc\u00f3moda una proposici\u00f3n tan directa sobre algo tan personal. Y, por supuesto, no volvimos a hablar del tema. O por lo menos, no recuerdo que el tema apareciera de nuevo en nuestras conversaciones que, por razones que en otro momento explicar\u00e9, \u00a1tampoco fueron muchas m\u00e1s\u00a1<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">No voy a ocultaros que, sin embargo, varias veces le di vueltas al tema. E incluso trat\u00e9 de seguir la sugerencia de M&#8230;&#8230;&#8230;., pero nunca fui capaz de concretar nada. No ve\u00eda libro alguno en aquellas historias, y, sinceramente, no me cre\u00eda ni me creo capacitado para enhebrar una novela. Entonces, os peguntareis, \u00bfa qu\u00e9 viene esta parrafada?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">Pasaron muchas mas cosas, entre ellas, como no, la ruptura de la amistad con el psiquiatra amigo. Como si estuviera pose\u00eddo por un im\u00e1n emocional irresistible, siguieron sucedi\u00e9ndome toda suerte de peripecias. Algunas, incluso, m\u00e1s complejas, duras, dolorosas que las anteriores. Y otras m\u00e1s afortunadas, \u00a1claro est\u00e1\u00a1. Con lo que, siguiendo las tesis del doctor, la novela deber\u00eda, a esas alturas, tener m\u00e1s de mil folios. De manera que si entonces, hace ahora casi veinte a\u00f1os, no era capaz, ahora todo el material resulta inmanejable. Salvo que, como finalmente parece, prescinda de la ambici\u00f3n de escribir una novela y me limite a contar algunas historias aisladas, que se revelen como mas\u00a0 material de aluvi\u00f3n, que ayuden a dar forma a ese delta literario, que, en realidad, es lo con lo \u00fanico que me atrevo. As\u00ed que aqu\u00ed las ten\u00e9is. Estas son las vi\u00f1etas del perezoso.<\/span><\/p>\n<h6 style=\"text-align: justify;\"><\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace ahora muchos a\u00f1os tuve que ir al psiquiatra. En honor a la verdad, me llevaron al psiquiatra. Un buen amigo, con el que entonces ten\u00eda (y remarco el pret\u00e9rito) una relaci\u00f3n quasi fraternal, tras un singular viaje a Padova, me llev\u00f3 a rastras. Pero deb\u00eda estar tan mal, que apenas opuse resistencia. Me result\u00f3 &hellip; <\/p>\n<p class=\"link-more\"><a href=\"https:\/\/www.enriquemoreno.com\/index.php\/2018\/06\/10\/introduccion\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLas vi\u00f1etas del perezoso\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-81","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-las-vinetas-del-perezoso"],"post_mailing_queue_ids":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.enriquemoreno.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.enriquemoreno.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.enriquemoreno.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.enriquemoreno.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.enriquemoreno.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=81"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/www.enriquemoreno.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":138,"href":"https:\/\/www.enriquemoreno.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81\/revisions\/138"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.enriquemoreno.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=81"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.enriquemoreno.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=81"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.enriquemoreno.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=81"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}