{"id":781,"date":"2021-10-13T21:12:55","date_gmt":"2021-10-13T21:12:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.enriquemoreno.com\/?p=781"},"modified":"2021-10-13T21:12:55","modified_gmt":"2021-10-13T21:12:55","slug":"el-mote","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.enriquemoreno.com\/index.php\/2021\/10\/13\/el-mote\/","title":{"rendered":"El mote"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">Dedicado a I.S., donde quiera que est\u00e9<\/span><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">No cumpl\u00ed los doce hasta noviembre de aquel curso. Y si era algo a esa edad era un pozo de desconcierto. Y me pasaban las cosas que me pasaban. Ahora os cuento.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">La conoc\u00ed en su casa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">En junio del siguiente a\u00f1o, cuando aun me faltaba medio a\u00f1o para cumplir los trece, me hab\u00edan suspendido 3 asignaturas en tercero de bachiller. Me pod\u00eda haber excusado con mi mala relaci\u00f3n con D. Vicente, D. Vicente Fern\u00e1ndez de Gobeo, de infausta memoria, una tortura para mi. Pero D. Jos\u00e9 Mar\u00eda Arroyo, el director, con la autoridad que emanaba de su m\u00e1s que respetable figura, no me dio opci\u00f3n. Sin permitirme el alegato, me sentenci\u00f3: \u201cEstas no son las notas de un hombrecito\u201d. Touch\u00e9.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">Ni que decir tiene que, en nuestro barrio, no hab\u00eda secretos. Y, a esas alturas, todo el mundo sab\u00eda, \u00e9l incluido, por supuesto, que hab\u00edamos ca\u00eddo victimas de un furor preadolescente que, cuando no est\u00e1bamos en clase, nos ten\u00eda \u201cdando vueltas a la manzana\u201d. Un singular ritual, que creo haber relatado ya, que nos permit\u00eda cruzarnos con las ni\u00f1as de nuestra edad, que, todo hay que decirlo, tambi\u00e9n andaban alborotadas. Y, no pens\u00e9is, la cosa no pasaba de ah\u00ed. Adi\u00f3s, adi\u00f3s, unas risas y a otra vuelta. Pero ella, entonces, no estaba en el grupo de las ni\u00f1as con las que tonte\u00e1bamos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">Mi madre, en materia de estudios, no hac\u00eda concesiones. Si alg\u00fan objetivo claro ten\u00eda en esta vida era que sus hijos estudiaran una carrera. Para que no les pasara como a ella, que se sab\u00eda due\u00f1a de una inteligencia natural muy por encima de la media, pero que se hab\u00eda visto abocada al matrimonio y la maternidad porque entonces las chicas no estudiaban una carrera. Por resumir.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">As\u00ed que aquellos tres suspensos no merecieron piedad. Antes de que se secara la tinta con que se hab\u00edan impreso las notas, ya estaba buscando \u201cprofesor particular\u201d, que era la expresi\u00f3n que, entonces, abarcaba todas las opciones posibles para remontar el desastroso resultado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">Y la elecci\u00f3n no debi\u00f3 de ser sencilla, porque, adem\u00e1s, tenia un coste econ\u00f3mico imprevisto que, para presupuesto tan menguado, era de dif\u00edcil encaje. As\u00ed que, entre los diferentes candidatos, la elegida fue una amiga de la familia. Que, adem\u00e1s de tener el habilitante titulo de maestra, ajust\u00f3 el precio y cobr\u00f3 poco. O igual hasta lo hizo gratis. Por ayudar. Las clases, para comodidad de todos, iban a ser en su casa. Y all\u00ed que fui. Con las orejas gachas y el rabo entre las piernas. El listillo hab\u00eda cateado tres y la exposici\u00f3n publica de su fracaso formaba parte de la penitencia inherente. Todo el mundo sab\u00eda adonde iba a media ma\u00f1ana, camino de la letra \u201cB\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">Aquellos pisos eran algo mas grandes que el resto de las viviendas. As\u00ed que en una de las esquinas hab\u00eda un saloncito que deb\u00eda tener, aproximadamente, unos doce metros cuadrados, quiz\u00e1s algo mas. Lo recuerdo estrecho y largo. Un tresillo sencillo, en suaves tonos marrones, dos mesitas laterales, imitando madera, entre el sof\u00e1 y los dos sillones individuales, y una l\u00e1mpara de pie con pantalla de algo parecido al pergamino era todo el mobiliario. No recuerdo cuadros ni nada similar. Aunque eso no garantiza que no los hubiera. Y un ventanal tras el sof\u00e1, que, a esas horas, llenaba de luz la habitaci\u00f3n, lo que la hac\u00eda muy agradable. Aunque fuera para repasar asignaturas suspendidas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">La maestra era encantadora. Y comprensiva con el reo. Di\u00f3 por sentado que en septiembre \u00edbamos a aprobar. Empleaba el plural como s\u00edntoma de implicaci\u00f3n y confianza en mis capacidades. Alguien le deb\u00eda haber explicado que era una situaci\u00f3n inhabitual, fruto mas bien del alocamiento que de la falta de talento. Y ten\u00eda paciencia. Lo que era de agradecer. Una mujer madura, casi cincuentona, de rostro afable, cabello corto, lo que entonces se llamaba a lo \u201cgar\u00e7on\u201d, ojos vivarachos y despiertos, sonrisa luminosa y voz suave. Y que nunca paraba quieta con las manos. De hecho, hab\u00eda mas expresividad en su gestualidad manual que en todo lo que llegaba a verbalizar, que no era poco. Mi madre hab\u00eda elegido bien.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">Debi\u00f3 de ser el tercer o cuarto d\u00eda, y llev\u00e1bamos apenas quince minutos de clase. La puerta del saloncito se abri\u00f3 sin apenas ruido y, con andar gatuno, una ni\u00f1a de mi edad se desliz\u00f3 hasta el sill\u00f3n individual que estaba frente a mi, en el otro extremo de la estancia. Mi sorpresa interrumpi\u00f3 brevemente la explicaci\u00f3n de mi profesora; mir\u00f3 de soslayo a la que luego supe que era su sobrina, volvi\u00f3 los ojos hacia mi, pesta\u00f1e\u00f3 apenas y sigui\u00f3 con su disertaci\u00f3n. La ni\u00f1a llevaba un libro en la mano e inmediatamente, fingi\u00f3 leerlo, pero incluso un despistado cr\u00f3nico como yo pod\u00eda percatarse de eso. De que fing\u00eda. En realidad, no apartaba la vista de mi. Aquellos ojos vivaces me escrutaban como nunca hasta entonces hab\u00eda hecho nadie. Y menos una ni\u00f1a de mi edad. Solo los t\u00edmidos pueden intuir lo que, mientras defend\u00eda la clase como Dios me dio a entender, me pasaba por dentro. Solo las personas que padecen timidez cr\u00f3nica pueden saber de qu\u00e9 les hablo. Salv\u00e9 el tr\u00e1mite como pude y logr\u00e9 terminar la clase. Pero cinco minutos antes de acabar, ella se levant\u00f3. Pude, entonces, darle una r\u00e1pida ojeada. Era el vivo retrato de su t\u00eda, pero con nuestra edad. Cabello casta\u00f1o, corto, muy corto, en una versi\u00f3n adolescente del peinado de mi improvisada profesora. Vest\u00eda falda plisada, con poco vuelo, de color azul marino y blusa blanca. Apenas pude distinguir que calzaba porque desapareci\u00f3 igual que hab\u00eda llegado. Felinamente. Eso s\u00ed. Pude ver que era muy bajita.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">Acabada la clase, recuper\u00e9 la calle y empec\u00e9 la indagaci\u00f3n. \u00bfQui\u00e9n era?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">Supe quien era, claro. Y con ello, supe del mote con que se la obsequiaba, pura crueldad, mote que, por otra parte, debo confesar que yo tambi\u00e9n usaba. Un mote que ahora nos deber\u00eda poner poco menos que al borde del procesamiento. Un mote despectivo e hiriente como pocos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">Pero, cosas de la vida, acab\u00f3 gust\u00e1ndome porque me hab\u00edan dicho que yo le gustaba, cuesti\u00f3n esta, que realmente, nunca supe si fue cierta o no. Y no quisiera que ahora parezca que, cobardemente, reniego de lo que pas\u00f3, de lo que viv\u00ed. De verdad que no es eso. No recuerdo que me quitara el sue\u00f1o, s\u00edntoma, que, como todos sabemos, es clave para diagnosticar sentimientos. Pero a estas alturas, a mi edad, tampoco puedo enga\u00f1arme. Bendita ingenuidad la de entonces. La de aquella edad precoz. Cosas de cr\u00edos, sin duda. Porque despu\u00e9s de un primer enamoramiento, este si, sufriente por no correspondido, ese detalle, gustarle a alguien, aunque solo fuera un poco, aunque solo fuera a distancia, era importante. A pesar de mis aires, ya empezaba a dar los primeros s\u00edntomas de la baja autoestima que vivir\u00eda despu\u00e9s. Claro que en ese momento y en esa \u00e9poca ni nadie pod\u00eda darse cuenta de ello, ni yo pod\u00eda interpretar las se\u00f1ales, y, mucho menos, intuir lo que vendr\u00eda luego. Pero esa es otra historia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">Ella era una adolescente alegre, divertida, probablemente la mas madura de todo su grupo, que cargaba a sus espaldas con una orfandad muy temprana, pero que desprend\u00eda alegr\u00eda de vivir a todas horas; solo que, por entonces, aprovechando esa superioridad emocional que tienen las chicas de tu edad, se dedic\u00f3 a divertirse jugueteando con el proyecto de adolescente que yo era entonces; muy aparente por fuera, pero, en realidad, inseguro y t\u00edmido hasta la enfermedad. Era lo que hab\u00eda, era lo que tocaba. No hace falta decir, llegados a este punto que, por supuesto, nunca hubo ni el m\u00e1s leve atisbo de nada. Y si lo pudo haber, que no creo, mi timidez lo hubiera abortado, lo abort\u00f3, de hecho, de ra\u00edz. Era incapaz de acercarme a ninguna chica. Probablemente, de tanto como me gustaban. Vamos con ello.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">Al principio, entonces, todo lo que ten\u00edamos eran los guateques, en alg\u00fan piso, donde padres mas permisivos, o mas sutiles, nos permit\u00edan bailar. No recuerdo que bebi\u00e9ramos. Aunque quiz\u00e1s se beb\u00eda y yo ni me enter\u00e9. Que podr\u00eda ser. En casa de Tony, por ejemplo, hicimos muchos. Un tocadiscos sencillo, un pu\u00f1ado de singles y una pandilla de adolescentes. Tarde completa. Y hasta el domingo que viene.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">Un d\u00eda ella logr\u00f3 la autorizaci\u00f3n paterna, un se\u00f1or serio que realmente impon\u00eda, para organizar un guateque en su casa. Donde, en aquel agosto, hab\u00eda atisbado la existencia de lo que para mi ya era un tesoro. Su hermano mayor ten\u00eda bastantes singles y E.P.\u2019s de muchos de los grupos que me gustaban a rabiar. As\u00ed que no pod\u00eda faltar. Hubo que pasar por el tr\u00e1mite de la lista de invitados, que, por mor del espacio, era limitada. Y cuya composici\u00f3n daba pie a juegos y especulaciones de casi todas clases. Pero estaba entre los afortunados. Y all\u00ed que fui.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">Para mi verg\u00fcenza y escarnio. Todav\u00eda hoy no s\u00e9 explicar lo que me pas\u00f3. Fue verme all\u00ed y empezar a coagul\u00e1rseme la sangre en las venas. Un ataque de timidez terrible. El primero de algunos mas. Pero ese no lo olvidar\u00e9 en la vida. All\u00ed est\u00e1bamos casi todos. Empezaron a sonar en el pick-up, uno de los lujos de la fiesta, \u201cLes Surfs\u201d. Un grupo de hermanos malgaches, cuatro chicos y dos chicas, que, adem\u00e1s, al encanto de sus voces, a\u00f1ad\u00edan el dato medio ex\u00f3tico de ser muy bajitos. Iros situando. De rabiosa actualidad en aquel momento con sus versiones de grandes \u00e9xitos anglosajones, que ellos vert\u00edan al franc\u00e9s y al castellano e incluso creo que al italiano. El \u201ccuatro canciones\u201d de \u201cTu ser\u00e1s mi baby\u201d, que se o\u00eda en la radio a todas horas, (versi\u00f3n, como supe mucho despu\u00e9s, de \u201cBe my baby\u201d, la legendaria canci\u00f3n que Spector compuso para The Ronettes), era uno de los tesoros que la casa escond\u00eda. Fue sonar la m\u00fasica y mi coraz\u00f3n se desboc\u00f3. El rubor ti\u00f1\u00f3 mis mejillas hasta la grana, un sudor fr\u00edo empez\u00f3 a cubrirme la frente, mis m\u00fasculos se tensaron hasta lo indecible y me empez\u00f3 a faltar el aire. Literal. La sangre dej\u00f3 de circular por mis venas. Qued\u00e9 paralizado. Me hubieran podido poner alfileres por todo el cuerpo, que no hubiera notado nada.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">Poco pod\u00eda imaginar que la salvaci\u00f3n, por llamarla de alguna manera, estaba en un anexo de la cocina de la casa, donde padre y t\u00eda, mi maestra, (por cierto, sacamos las tres asignaturas con notas excelentes), se hab\u00edan refugiado para dejar el terreno libre a la gente joven. Mi madre me hab\u00eda dado severas instrucciones. \u201cSobre todo, saluda a los mayores\u201d. Y en un instante de lucidez, con ese pretexto, gir\u00e9 hac\u00eda donde estaban y me dispuse a seguir las \u00f3rdenes de mi progenitora. Ya he dicho que su padre impon\u00eda, pero la presencia de mi profesora lo puso f\u00e1cil. Salud\u00e9, di las gracias, y, sin poderlo evitar, le di una ojeada a la pantalla de televisi\u00f3n. En blanco y negro, TVE hab\u00eda programado para esa hora una zarzuela. Inolvidable. \u201cLa verbena de la paloma\u201d. Empezaba en ese preciso instante. Y, lo cre\u00e1is o no, con no recuerdo que pretexto, me sent\u00e9 en una silla y me qued\u00e9 a ver la zarzuela. Completa. Aquella familia debi\u00f3 alucinar. Un buen pu\u00f1ado de mis amigos y casi todas ellas estaban fuera, en el sal\u00f3n, oyendo m\u00fasica y bailando, y degustando la merienda con la que nos obsequiaba la anfitriona, y yo all\u00ed, clavado delante de la tele, d\u00e1ndoles conversaci\u00f3n en las pausas publicitarias y siguiendo en religioso silencio cada una de las escenas de la obra. Una zarzuela. Cuando acab\u00f3, consciente de mi rid\u00edculo, no fui capaz de salir al sal\u00f3n. Y me qued\u00e9 mucho mas rato. Hasta que lleg\u00f3 la hora de irnos, de irme. Me desped\u00ed educadamente, dije adi\u00f3s a la pandilla, baj\u00e9 las escaleras y corr\u00ed hasta casa. Corr\u00ed como alma que lleva el diablo. Hasta perder el resuello. Hasta encontrarme en casa, a salvo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">Ni que decir tiene que, si alguna vez pude tener el favor de la chica, que no creo, all\u00ed fini\u00f3 todo. Como debe ser ante semejante comportamiento. Que no s\u00e9 si alguien capt\u00f3 pero que hasta hoy no recuerdo haberle confidenciado a nadie.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">Hubo mas cap\u00edtulos, un concurso de canciones, una carta en un campamento, \u2026\u2026. Podr\u00eda contaros algo mas sobre aquellos d\u00edas y aquella chica. Parece mentira como se afila la memoria para recordar lo que pas\u00f3 entonces, en aquellos d\u00edas felices, y como, en cambio, olvidas lo mas reciente. Pero as\u00ed es suficiente. Al menos, de momento.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">Todav\u00eda, tiempo despu\u00e9s, mucho tiempo despu\u00e9s, en alguna reuni\u00f3n con los compa\u00f1eros de curso, se la cit\u00f3 como de pasada, porque acab\u00f3 cas\u00e1ndose con alguien de nuestro curso. Y el mote, infame donde los haya, sigui\u00f3 estando all\u00ed. Me atrever\u00eda a decir que muchos de aquel grupo se ver\u00edan en un aprieto si les pidi\u00e9ramos su nombre de pila. No podr\u00edan recordarlo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">No he vuelto a verla nunca m\u00e1s. Ni siquiera cuando, muchos a\u00f1os despu\u00e9s, defend\u00ed a su t\u00eda en el Juzgado. Pero, de verla, no me importar\u00eda presentarle mis excusas. Por el mote. Por haberlo usado. Y, porque no, por no tener la gallard\u00eda de intentar impedirlo. Aunque hubiera sido in\u00fatil, probablemente. A esa edad, a los trece a\u00f1os, nadie me hubiera hecho caso. Pero deb\u00ed intentarlo. As\u00ed que, aunque sea tarde, perd\u00f3n, se\u00f1ora.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Dedicado a I.S., donde quiera que est\u00e9 &nbsp; No cumpl\u00ed los doce hasta noviembre de aquel curso. Y si era algo a esa edad era un pozo de desconcierto. Y me pasaban las cosas que me pasaban. Ahora os cuento. La conoc\u00ed en su casa. 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