{"id":600,"date":"2019-12-08T19:04:59","date_gmt":"2019-12-08T19:04:59","guid":{"rendered":"http:\/\/www.enriquemoreno.com\/?p=600"},"modified":"2019-12-08T19:04:59","modified_gmt":"2019-12-08T19:04:59","slug":"interludio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.enriquemoreno.com\/index.php\/2019\/12\/08\/interludio\/","title":{"rendered":"Interludio"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><em><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">\u00bfQu\u00e9 era lo que m\u00e1s le sorprend\u00eda del poeta y editor de Seix Barral?<br \/>\n\u201cCreo que \u00e9l, como muchos de esa generaci\u00f3n, ten\u00eda algo muy religioso, protestaba como por un contrato no cumplido, porque la vida no tendr\u00eda que ser desagradable, el dolor no tendr\u00eda que existir, las cosas deb\u00edan ir bien&#8230; Pero las cosas van mal, el dolor existe y la vida puede ser desagradable. La vida no est\u00e1 aqu\u00ed para juzgarla sino para vivirla. No hay que protestar porque junto a la monta\u00f1a hay un desfiladero\u201d.<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">EL PAIS<\/span><\/em><br \/>\n<em><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">22 de diciembre de 2015<\/span><\/em><br \/>\n<em><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">De una entrevista a Salvador Paniker,<\/span><\/em><br \/>\n<em><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">de Andrea Aguilar.<\/span><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">Hago un alto en la tarea que me ha absorbido durante semanas. Muchas horas trabajando en los papeles de Emilio. He corregido notas, recopilado hojas sueltas, aclarado dudas sobre tachaduras y borrones, clasificado fichas y, de la mano de todo ello, he descubierto, del amigo que conoc\u00eda, facetas que ignoraba sobre la otra persona que mi amigo tambi\u00e9n era.<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">Est\u00e1 atardeciendo. La luz del cresp\u00fasculo se apodera de la habitaci\u00f3n en la que trabajo y el pen\u00faltimo rayo de sol, antes de fundirse con el horizonte, ilumina la estancia con una calidez distinta a la de otras veces. O eso me parece a mi. Bebo pausadamente. Sorbos cortos. El licor impregna mis papilas, mientras vuelven a mi memoria plegarias de anta\u00f1o. Hacia a\u00f1os que no lo hac\u00eda, agn\u00f3stico militante como soy. Pero luz y licor me llevan hasta ello y activan remembranzas olvidadas.<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">Invoco a mi amigo.<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">La persona que conoc\u00ed. Sus ojos negros, su leve sonrisa entristecida por contratiempos y desenga\u00f1os, su corpach\u00f3n torpe pero tierno y su talante cordial y afectuoso. Un ser humano inseguro, sutilmente triste, que, seg\u00fan sol\u00eda confesar, parec\u00eda mas de lo que era.<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">Y el personaje oculto, ese que aflora en sus escritos, que sigo ordenando con pasi\u00f3n, a la b\u00fasqueda de las aristas y escondrijos del Emilio que no conoc\u00eda.<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">El atardecer ha dejado paso a la leve penumbra del ocaso, solo agrietada por la tenue luz de una l\u00e1mpara de pantallas verdiazules, lo que da a la estancia un aspecto algo fantasmal. Fluyen los recuerdos. Pausadamente. Una c\u00e1mara lenta desgrana secuencias que cre\u00eda arrumbadas. Emilio r\u00ede d\u00e9bilmente. Como arrepinti\u00e9ndose de esa risa que parece que la vida no va a permitirle. Una sonrisa clandestina. Como enga\u00f1ando al destino. Como con miedo a desafiar a los dioses, con el temor de que se sientan celosos de su alegr\u00eda y opten por punir su osad\u00eda. Sus ojos delatan miedos ancestrales, grabados a fuego en sus genes, tatuados en su piel que, a pesar de todo, no le impiden militar en el pesimismo vital del que blasonaba en alguna oportunidad. \u00bfPesimista vital o, como dir\u00eda S\u00e9rgio Rodrigues, positivista desilusionado?<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">\u00bfModesto o inseguro? Las dos cosas a la vez, afirmo, aunque mas lo segundo que lo primero. Tras una apariencia de persona s\u00f3lida se escond\u00edan inseguridades sin cuento. Desconcertado, sin rumbo muchas veces, \u00bfera sensible o era d\u00e9bil? Lo debilitaba la sensibilidad, sin duda, atrapado en ese mundo pseudosartriano que le imped\u00eda ser feliz si no ve\u00eda felices a los dem\u00e1s. Y eso lo convert\u00eda en alguien muy atormentado. \u00a1\u00a1Cre\u00eda que la vida deb\u00eda ser \u201cde otra manera\u201d!! Y, sin embargo, en ocasiones encontraba el modo de sacar fuerzas de flaqueza y sobreponerse a situaciones que hubieran destruido a cualquiera. Acumulaba tragedias personales con la misma sorprendente serenidad, con la misma naturalidad con la que otros, por ejemplo, coleccionan pintura. \u00bfMiedoso o cobarde? No sabr\u00eda decirlo.<strong>\u00a0<\/strong>Sin duda ten\u00eda miedo en muchas ocasiones. Un miedo heredado, mamado para ser exactos. Fruto de su origen, de lo que se viv\u00eda en aquel peque\u00f1o piso, donde la clueca proteg\u00eda a sus pollos y, sin saberlo, no lograba mas que debilitarlos. Y creci\u00f3 con ello. Probablemente si algo hubo de heroico en su vida fue la manera como lo combati\u00f3 siempre. Aunque no siempre logr\u00f3 vencerlo. Pero cuando tuvo que hacerlo, la cobard\u00eda qued\u00f3 en segundo plano y se atrevi\u00f3.<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">Si hubi\u00e9ramos preguntado a sus convecinos, a la gente del barrio donde se cri\u00f3, hubieran hablado de un buen chaval, nacido de familia humilde pero complicada, muy hecho a su entorno mas pr\u00f3ximo, t\u00edmido, siempre necesitado de afecto. Siempre en segundo plano, no destacaba por casi nada. Estudiante normal, con mucha memoria, eso si\u2026no era demasiado buen deportista, no era creativo, no era h\u00e1bil, no tenia cualidades de esas que, a simple vista, llaman la atenci\u00f3n. Pero el conjunto no era desde\u00f1able. Cuando tocaba, siempre estaba all\u00ed. Hasta el punto de que muchas veces acostumbraba a ser la soluci\u00f3n de los problemas\u2026. hasta que, luego, empez\u00f3 a ser tan s\u00f3lo el problema. Pero eso os lo cuento otro d\u00eda.<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">Todos coleccionamos deslealtades. Ajenas y propias. Pero Emilio era un caso singular. Su cat\u00e1logo de deslealtades ajenas agrupaba un selecto detalle de dolorosas experiencias. Estoy seguro de que en las p\u00e1ginas que faltan aflorara algo de ello. Y de las suyas. Que las hubo. Y alguna, sonada. Pero cuando fue v\u00edctima, nunca, que yo sepa, se dej\u00f3 llevar por el rencor. Jamas dedic\u00f3 ni tiempo ni recursos a tramar venganzas. O, mejor dicho, su rencor no fue m\u00e1s all\u00e1 de un castigo sencillo: el o la desleal de turno sal\u00eda de su vida para siempre. Y si fue say\u00f3n, encontr\u00f3 la manera de hacerse perdonar. O eso creo recordar.<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">La noche ha acabado por matar al d\u00eda. He dejado de escribir. Necesito una pausa y nada mejor que un poco de m\u00fasica para quebrar el cristal de silencio que ha acabado por apoderarse de la estancia. He escogido a Neil. 1972 y su inmortal \u201cHarvest\u201d. Canciones de esas que siempre est\u00e1n ah\u00ed. El plato est\u00e1 ligeramente desequilibrado y la aguja produce un tenue ruido que no logra, en ning\u00fan caso, incomodarme y no parece perturbar al m\u00fasico. Ac\u00fastica y harm\u00f3nica. \u201cIt keeps me searching for a heart of gold. And I&#8217;m getting old\u201d. Tambi\u00e9n yo envejezco. El paso de los d\u00edas ahora ya es despiadado. Y echo de menos a mi amigo. Tengo la aventura de sus textos. Me hacen una compa\u00f1\u00eda que no pudo imaginar. Y me seduce descubrir lo que est\u00e1 por llegar. Pero lo echo de menos. La idea me conmueve hasta la m\u00e9dula. Hubi\u00e9ramos podido envejecer juntos.<\/span><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfQu\u00e9 era lo que m\u00e1s le sorprend\u00eda del poeta y editor de Seix Barral? \u201cCreo que \u00e9l, como muchos de esa generaci\u00f3n, ten\u00eda algo muy religioso, protestaba como por un contrato no cumplido, porque la vida no tendr\u00eda que ser desagradable, el dolor no tendr\u00eda que existir, las cosas deb\u00edan ir bien&#8230; Pero las cosas &hellip; <\/p>\n<p class=\"link-more\"><a href=\"https:\/\/www.enriquemoreno.com\/index.php\/2019\/12\/08\/interludio\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abInterludio\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-600","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-emilio-plo-in-memoriam"],"post_mailing_queue_ids":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.enriquemoreno.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/600","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.enriquemoreno.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.enriquemoreno.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.enriquemoreno.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.enriquemoreno.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=600"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.enriquemoreno.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/600\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":604,"href":"https:\/\/www.enriquemoreno.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/600\/revisions\/604"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.enriquemoreno.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=600"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.enriquemoreno.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=600"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.enriquemoreno.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=600"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}