{"id":592,"date":"2019-11-30T11:49:33","date_gmt":"2019-11-30T11:49:33","guid":{"rendered":"http:\/\/www.enriquemoreno.com\/?p=592"},"modified":"2019-11-30T11:49:33","modified_gmt":"2019-11-30T11:49:33","slug":"mas-o-menos-turbacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.enriquemoreno.com\/index.php\/2019\/11\/30\/mas-o-menos-turbacion\/","title":{"rendered":"Mas, o menos, turbaci\u00f3n."},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">No lograba dormir. Mi cuerpo no parec\u00eda mi cuerpo, el familiar recept\u00e1culo de mis afanes nunca completados experimentaba cambios en una direcci\u00f3n sorprendente, dif\u00edcil de entender y \u2026 all\u00ed nadie te daba ni la mas m\u00ednima pista. Todo era improvisaci\u00f3n, por decir algo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">La cama oscilaba al comp\u00e1s del ritmo que la mano derecha imprim\u00eda al resto de mi, y, por suerte, la lujuria pod\u00eda con el miedo. El somier, viejo, produc\u00eda un tenue crujido que el silencio de la noche amplificaba hasta hacerlo parecer un estruendo que amenazaba con delatarme. Y eso hac\u00eda que no fuera descartable la aparici\u00f3n de la silueta de mi madre, recortada en el vano de la puerta, en aquel contraluz que a veces era c\u00e1lido pero que, otros d\u00edas, pod\u00eda ser severo. Y ese riesgo convert\u00eda en aun m\u00e1s prohibido lo que estaba sucediendo. La \u201csinger\u201d y su leve ronroneo era la \u00fanica se\u00f1al de que todav\u00eda estaba trabajando. No era necesario parar. En la cama de al lado el memo de mi hermano, que nunca se enteraba de nada, hab\u00eda empezado con su impenitente resoplar. El no sab\u00eda de pecados. Probablemente por eso tenia desesperada a mi madre con sus descomunales poluciones nocturnas, que acartonaban las s\u00e1banas y, en ocasiones, llegaban a dejarlas casi inservibles. Pero siempre dorm\u00eda. Y roncaba. \u00a1Menuda m\u00fasica de fondo para el placer!<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">Sin Lico nunca hubiera sabido de que iba aquello. Se iban al t\u00fanel de ferrocarril de la zona de Santa Eulalia, y entre rugir y rugir de trenes, organizaban concursos para ver quien consegu\u00ed enviar mas lejos el chorret\u00f3n de leche que descargaban sus pililas adolescentes. Me invitaron a la galer\u00eda. Fui con ellos al t\u00fanel un par de veces para no regresar. Miedo de los trenes, pero, sobre todo, pudor ante el sexo colectivo. El placer solitario es eso, solitario, y aquella colectivizaci\u00f3n onanista no iba conmigo. Culpable y ermita\u00f1o, a partes iguales. Como de costumbre.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">Aquello era pecado. Los misioneros que, con sus pr\u00e9dicas, hab\u00edan flagelado nuestros corazones y aterrorizado nuestras mentes durante los ejercicios espirituales, te lo grababan a fuego. Y obligaba a la confesi\u00f3n inmediata, para evitar que un accidente imprevisto acelerara nuestra muerte y, sin poder expiar la culpa, acab\u00e1ramos ardiendo en el peor de los infiernos: el de la lascivia. Pero pasar por el confesionario no era la soluci\u00f3n. A los quince a\u00f1os no sabes que hacer con aquella cosa ardiente y, tras misa y comuni\u00f3n, acababas en el primer rinc\u00f3n, jadeando con los ojos cerrados y la mente abri\u00e9ndose a un mundo maravilloso. Cada d\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">La cama hab\u00eda dejado de crujir. En la habitaci\u00f3n contigua la \u201csinger\u201d ya no susurraba. Un suave tarareo la delataba. Hab\u00eda empezado a sacar hilvanes. A\u00fan ten\u00eda que planchar y la prenda quedar\u00eda lista para su entrega. Una ojeada r\u00e1pida a la habitaci\u00f3n donde dorm\u00edan sus hijos dar\u00eda fin a la jornada. Ajena a mi furtivo parpadeo, pecador, aturdido y contento, transgresor y libre, m\u00e1s, o menos, turbado, intentaba conciliar el sue\u00f1o sin delatarme.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>\u201cNo te metas con la masturbaci\u00f3n.\u00a0Es hacer el amor con alguien a quien yo quiero.\u201d <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Alvy Singer en\u00a0<\/em><br \/>\n<em>\u00abAnnie Hall\u00bb<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>(Alvy Singer es Woody Allen<span style=\"font-size: 10pt; font-family: 'book antiqua', palatino, serif;\">)<\/span><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No lograba dormir. Mi cuerpo no parec\u00eda mi cuerpo, el familiar recept\u00e1culo de mis afanes nunca completados experimentaba cambios en una direcci\u00f3n sorprendente, dif\u00edcil de entender y \u2026 all\u00ed nadie te daba ni la mas m\u00ednima pista. Todo era improvisaci\u00f3n, por decir algo. 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