{"id":319,"date":"2018-12-15T22:48:54","date_gmt":"2018-12-15T22:48:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.enriquemoreno.com\/?p=319"},"modified":"2019-06-25T06:09:15","modified_gmt":"2019-06-25T06:09:15","slug":"hojas-sueltas-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.enriquemoreno.com\/index.php\/2018\/12\/15\/hojas-sueltas-i\/","title":{"rendered":"Hojas sueltas (I)"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">VIII.-<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">En la caja de Emilio hab\u00eda, creo que ya os lo cont\u00e9, un pu\u00f1ado de hojas sueltas.\u00a0Temas aparentemente aislados. Notas garabateadas apresuradamente, borradores apenas abocetados, bosquejos de cartas, &#8230;. Como si al no incorporarlos a la libreta gris, hubiera querido dejarlos al margen. Pero dignos de ser tomados en consideraci\u00f3n. Algunos te\u00f1idos de amargura.\u00a0O eso me parece a m\u00ed. Recuerdos que el tiempo no parece haber mitigado. Est\u00e1n llenas de tachaduras y \u00abpentimentos\u00bb. Las he \u00abpasado a limpio\u00bb y las publico como creo que \u00e9l hubiera querido. Esta es una de ellas.<\/span><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">No money, no show.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">No era todav\u00eda \u00e9poca de artistas ambulantes por las calles de nuestra ciudad. No era habitual. Alg\u00fan m\u00fasico, si. Pero funambulistas, mimos, malabares\u2026 esos vinieron despu\u00e9s. O al menos, creo recordarlo as\u00ed. No ten\u00eda noci\u00f3n de ello. Quiz\u00e1s simplemente por que estaba tan destruido entonces, mi dignidad andaba por los suelos, que mucho de lo que suced\u00eda a mi alrededor me pasaba desapercibido. Pero de verdad que no los recuerdo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">Malos d\u00edas. No s\u00e9 si alguna vez has tenido esa sensaci\u00f3n. Nada encaja, nada est\u00e1 en su sitio. Todo lo que intentas fracasa o no funciona. Nadie parece reparar en tu existencia. Cuesta respirar. Una mano atenaza tu garganta. Te pesan los ojos que, adem\u00e1s, se pasan las horas al borde del llanto. El latido de tu coraz\u00f3n o es apenas perceptible o se te desboca en el pecho. Como si estuviera o a punto de detenerse o a punto de hacerte estallar el plexo solar y salir huyendo. Aquello no era vida.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">Mi amigo, cuasi-hermanos escribir\u00eda a\u00f1os despu\u00e9s, en un alarde de cinismo, creo que no estaba mucho mejor que yo, pero lo gestionaba de otra manera. Ten\u00eda un orgullo que lo manten\u00eda en pie. Para que luego digan que el orgullo no lleva a ninguna parte. Y como a\u00fan era mi amigo, estuvo ah\u00ed. De lo poco que hubo entonces.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">El sinsentido en el que no viv\u00eda ten\u00eda muchas consecuencias. No todo eran noches insomnes. Quiz\u00e1s ni siquiera era lo peor. Al fin y al cabo\u2026. devoras libros o intentas que la m\u00fasica alivie tu angustia y todo eso que tienes. Acabas haciendo de la necesidad, virtud. No. Lo peor posiblemente fuera que todo ello agigantaba los miedos que ven\u00edan contigo desde la infancia. Los convert\u00eda en titanes que te tomaban reh\u00e9n sin posibilidad de rescate. Y atrapado, te instalabas en el p\u00e1nico a todo. Miedo a ir y a no hacerlo. A intentar algo y lo contrario. A decir y a estar callado. Mal compa\u00f1ero el miedo. Creedme.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">Y entre mis fobias, la de salir de las fronteras de lo que entonces era mi pa\u00eds. Terror, literal, a lo desconocido. Y ah\u00ed mi amigo estuvo al quite. Viajero empedernido, tenia un congreso de su especialidad en Leiden. Y all\u00e1 que fuimos. En un coche al que \u00e9l llamaba cari\u00f1osamente \u201cel armario\u201d y que deb\u00eda ser un modelo antiguo de Seat que no soy capaz de recordar. Un armatoste. La verdad es que los coches me han importado toda la vida un comino. Pero esa es otra historia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">Loco del volante, pod\u00eda estar horas enteras conduciendo. Para mi era incomprensible, pero era in\u00fatil razonar con \u00e9l. Volante y asfalto lo convert\u00edan en un t\u00edo feliz. Y locuaz. No callaba nunca. Mezclaba temas compulsivamente. M\u00fasica y paisaje, an\u00e9cdotas de sus guardias m\u00e9dicas, coches y motos, alguna evocaci\u00f3n del colegio, alguna an\u00e9cdota sobre antiguos compa\u00f1eros, y de nuevo m\u00fasica y coches. Radiografiaba, mientras las tarareaba, sus canciones favoritas y radiografiaba los coches de su devoci\u00f3n. Y lo dicho. All\u00e1 que fuimos. Insomne como era entonces, no tard\u00e9 en quedar dormido.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">Despert\u00e9 al pie de la Torre Eiffel. Hab\u00eda tenido la humorada de entrar en Paris solo para darme esa sorpresa. Eran las seis de la ma\u00f1ana y hac\u00eda fr\u00edo. La torre estaba cerrada. Ya subir\u00edamos otro d\u00eda. Una baguette con mantequilla y a Leiden.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">Por supuesto, a mi no se me hab\u00eda perdido nada en un congreso de onc\u00f3logos. Meritorios, que duda cabe, esforzados, pero una compa\u00f1\u00eda francamente aburrida. Que me perdonen. As\u00ed que el destino inevitable fue \u00c1msterdam. Donde, obviamente, nunca hab\u00eda estado. Centraal Station, Jordaan, Nieuwendijk, Kalverstraat cuando todav\u00eda no se sab\u00eda una calle cara y pasear por ella era un placer reconfortante, el Singel y el Bioemenmarkt, el mercado de las flores, entre barcazas orilladas en el canal. No estuve muchas horas, pero por razones que desconozco la ciudad se me incrust\u00f3 en el alma. Sin previo aviso, como por ensalmo, la ansiedad dio paso al sosiego. Y por un rato recuper\u00e9 la calma y la sonrisa, y esa sensaci\u00f3n olvidada de estar bien contigo mismo y con el resto de la humanidad. Y solo pudo ser la ciudad. Porque durante las horas que pas\u00e9 all\u00ed, solo habl\u00e9 con el camarero del Caf\u00e9 Karpershoek, eso s\u00ed, en mi lamentable ingl\u00e9s. Era la primera vez que respiraba el aire libre que era la esencia de aquella ciudad. O dicho de otra forma, aunque pueda parecer rid\u00edculo porque probablemente lo es, en aquel momento y para m\u00ed, era una puerta de salida. Que me permit\u00eda intentar dejar atr\u00e1s un mundo claustrof\u00f3bico y peque\u00f1o, de creencias simples, obligaciones rutinarias y cotidianeidad mediocre. Y de soledad y desamor. Claro. Luego, con el transcurso del tiempo y los viajes posteriores te das cuenta de que la ciudad tiene m\u00e1s mucho m\u00e1s que ofrecer. Pero aquel d\u00eda, aquella pincelada era mucho.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">Y la plaza Dam. Iglesia, palacio, hotel y monumento. Y los puestos donde comer arenques con pepinillo y cebolla.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">\u00c9l estaba all\u00ed, en el centro. Cama de vidrios, colch\u00f3n de clavos, botellas, trapos, aros y bastones met\u00e1licos. Su tenderete lograba tu atenci\u00f3n aunque no quisieras. Y el corro de curiosos fue tomando forma. Unos pocos primero, algunas decenas despu\u00e9s. Cuando el z\u00edngaro estuvo cercado por una peque\u00f1a multitud, se agach\u00f3 para coger una gorra cochambrosa. Armado con ella, inici\u00f3 una vuelta al ruedo agit\u00e1ndola levemente, para que los presentes se dieran por aludidos y la llenaran de monedas. O alg\u00fan billete, claro. Que \u00e9l no le iba a hacer ascos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">Uno de los curiosos, en el otro extremo del corro, despeinado, tejanos viejos y anorak roto, ojos mezquinos, interpel\u00f3 al artista. \u201cHey, man, how are we going to give you money if we have not seen what you know how to do?\u201d. La interpelaci\u00f3n son\u00f3 como una bofetada. El fulano del anorak roto ten\u00eda cara de pocos amigos. Un breve silencio. Fr\u00edo hasta en las pesta\u00f1as.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">Gir\u00f3 sobre si mismo. Pocas veces he vuelto a ver tanto orgullo en unos ojos. Encar\u00f3 al entrometido, lo taladr\u00f3 literalmente, pase\u00f3 la vista por el resto de la gente y escupi\u00f3: \u201cNo money, no show\u201d.\u00a0No se que hubiera dado por esa fiera dignidad.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">Le llovieron las monedas. Y cuando remat\u00f3 la vuelta y el casquete bull\u00eda de monedas, dio comienzo al espect\u00e1culo. Ritual antiguo para embaucar a un pu\u00f1ado de curiosos con cuatro trucos simples pero efectistas. Su show. Supervivencia en estado puro. Piel curtida, insensible al dolor. Fuego en la boca, fuego en los ojos. Aquello era dignidad. Lo dem\u00e1s, paisaje.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">Una foto ya descolorida, revelada por contacto, vertical, de apenas ocho por cinco cent\u00edmetros es el \u00fanico recuerdo material que he conseguido rescatar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">Emilio dej\u00f3 la foto cogida con un clip a la pagina del relato.<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-331\" src=\"http:\/\/www.enriquemoreno.com\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/No-money-no-show-Amsterdam-212x300.jpg\" alt=\"\" width=\"212\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.enriquemoreno.com\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/No-money-no-show-Amsterdam-212x300.jpg 212w, https:\/\/www.enriquemoreno.com\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/No-money-no-show-Amsterdam-768x1086.jpg 768w, https:\/\/www.enriquemoreno.com\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/No-money-no-show-Amsterdam-724x1024.jpg 724w, https:\/\/www.enriquemoreno.com\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/No-money-no-show-Amsterdam.jpg 1312w\" sizes=\"auto, (max-width: 212px) 100vw, 212px\" \/><\/span><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VIII.- En la caja de Emilio hab\u00eda, creo que ya os lo cont\u00e9, un pu\u00f1ado de hojas sueltas.\u00a0Temas aparentemente aislados. 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