Frente a vosotros (Poema XI)

Desnudad mi cama y haced
con ella un fuego donde puedan
calentarse los que tengan frío.
Dormid sobre mi almohada,
reventad mis cajones, airead
mis secretos y abridle
mis ventanas al vacío.
Despojadme de todo.
Quede la casa en silencio
perfumada tan solo de vosotros.
Llevaos sus cerrojos, sus cristales,
el yeso que encala sus pareces,
sus cimientos, sus ladrillos.
Socavad el solar y sembradlo
con la sal de mis delirios.
No queda ya ni miedo….
tan solo una sonrisa.

No preciso ojos si alguien no ve,
no requiero lengua si estáis mudos,
injertaos mis músculos cansados
si es preciso,
tomad mi calor si teneis frio.
¡Que nada quede…!
Ni aún lo escrito.
No necesito… no requiero nada
Tan solo el corazón
que nunca es mío.

De «Frente a Vosotros».

                                        Inédito